Calfu Chocolatería une la herencia de Panguipulli con ingredientes nativos chilenos (maqui, murta y piñón) para crear chocolates de autor. Este emprendimiento valdiviano trabaja directamente con recolectores locales, promoviendo la sostenibilidad y la cultura de los pueblos originarios.
Desde mayo 2025, la marca ofrece piezas exclusivas y personalizadas para clientes en Santiago y regiones, transformando el chocolate en un vehículo de memoria e identidad territorial.
«En Calfu chocolatería le damos un valor único a cada chocolate y a cada cliente, al no producir en masa, podemos dedicarle atención personalizada a cada pieza, haciendo que cada chocolate sea exclusivo para quien lo compra, educando también a nuestros clientes sobre el maravilloso mundo del chocolate», comenta su dueña.


